Ayer a las ocho de la tarde mientras conducía por los campos de la mancha, donde se aferran mis raíces, ocurrió algo triste y desesperanzador, algo que nos hará, sin duda, menos libres, menos críticos, menos...Tuve el placer de escuchar una vez más "El Trébede" de radio 3, un programa único de folk y naturaleza dirigido por Iñaqui Peña, un monstruo. Desgraciadamente también me sorprendí con la triste noticia de que era el último programa. Después de 18 años en antena, El Trébede se despedía con un Iñaqui emocionado y unos trebederos que colapsaban las líneas telefónicas para denunciar públicamente la injusticia de los poderosos.
En el año 2003, el firme rechazo que este programa hizo a la inminente guerra de Irak le valió su retirada de las ondas radiofónicas al más puro estilo censor de las dictaduras que hipotéticamente ya dejamos atrás. El caso llegó al Parlamento gracias fundamentalmente a Jose Antonio Labordeta (el abuelo) y después del escándalo, El Trébede fue reestablecido en la programación de Radio 3.
Pero lo que no logró hacer el anterior gobierno de Aznar lo ha conseguido el gobierno del partido socialista. Como tantos otros profesionales de radiotelevisión española, Iñaqui Peña sufre una prejubilación forzosa..., peleada y evitada hasta la saciedad . Con él, jubilan también un espacio mítico de auténtica libertad de expresión, reivindicativo, de defensa de nuestra identidad cultural, de ecología, de añoranzas y esperanzas.
"Un pueblo que olvida su historia está condenado a desaparecer...". Parece que vamos por ese camino.
Hasta siempre Trébede, hasta siempre Iñaqui. Y gracias.